El decreto 561/2019 establece que serán beneficiarios de hasta 2000 pesos de los aportes personales devengados en agosto y septiembre para aquellos que tienen remuneraciones de hasta sesenta mil pesos. El Decreto 561/19 genera un beneficio de $2.000 en los meses de agosto y septiembre respectivamente que surgen de los aportes jubilatorios, llegando de esta manera al bolsillo de los trabajadores de $2.000 más en el neto a cobrar, si no supera los $60.000 de sueldo bruto. Para los  contratos a tiempo parcial, el importe consignado se proporcionará en base al tiempo trabajado considerando la jornada habitual de la actividad.